Sobre la hegemonía de lo fácil
Actualmente hemos estado sometidos a un constante proceso de banalizacion de la información que, sujeta a los paradigmas del consumo, mientras más adeptos tenga, menos importa su calidad. Es una hegemonía de la cantidad por la calidad. Curiosamente, esa cantidad no remite a lo denso o a lo negativo, sino a lo ligero y positivo o transparente. Esta información en cantidad positiva o líquida asume lo informe, sin forma ni peso a la hora de juzgar o argumentar, porque lo que le importa es solo venderse como producto fácil de consumo