Sueles, por suerte,
pintar en tu boca
una risa bella,
y el brillo de tu alma
corre en tus ojos
como un animal salvaje.
Tu pelo es revolución del 59,
de un marzo amable y dulce,
vino tinto tu piel.
Tú eres mi linda muchacha,
nota baja de guitarra;
grillo saltador de tiempo,
campo que canta
flores y viento.
Muchacha mía,
lejos de mis propiedades,
veranera de mis fronteras,
verso en la tierra
dispuesto a dar semilla;
eres mi linda:
primavera,
otoño,
invierno,
largo verano
y mi primer aguacero






Tu dulzura no es humana. 
¿De qué estrella has volado? 
Eres la suave playa
     de cada día,
la escalera en blanco, 
 perfumada,    del «te amo». 
Eres la sonrisa,  en vuelo permanente. 
Eres inagotable,   inalterable, 
                como el rostro    sin maquillaje de la mar. 
Por eso, sobre todo, te amo.
Por ser la dulzura  plateada 
                de una estrella.

Comentarios

Entradas populares de este blog

DESEOS CIRCULARES

Si te marchas...